Hace un tiempo conocí a Jose. Le pillé casi sin cobertura justo el día que iba a empezar el Camino de Santiago. Necesitaba aire… Y lo necesitaba en las piernas. Fuera. Out. Chitón. Y con la mente calladita y quieta, algo a lo que la había desacostumbrado en los últimos tiempos.

No sé muy bien cómo se puede definir la conversación que tuvimos, cada uno en un punto de la península, pero riéndonos con chascarrillos como si tal cosa. Era nuestra primera cita y todo fluía tan fácil y tan sencillo que quedamos en vernos a su vuelta.

14 días más tarde, frente a frente. descubrí las arrugas y las gafas de un hombre-niño dispuesto a todo. E implicado con una causa que le había dejado el raspón en la piel y demasiadas horas despierto en el hospital.

cienmil

Guzmán, su pequeño, había sido (y lo seguirá siendo always) el creador de algo tan grande que, a día de hoy, creemos que no dejará de crecer. Ninguno sabía que justo ese hecho llevaría a mover los hilos de un futuro tampoco tan lejano donde las ganas de vida se iban a implantar porque sí. Las ganas de vida nacidas a partir del sello feucho de una enfermedad. Porque Guzmán se enteraría ese día que 3 de entre cien mil niños habían pasado por lo mismito que él.

Hubo noches en vela, hubo un pelón peleón y hubo mucha ansiedad, nadie lo niega. Pero como también trajo más cosas bonitas que regulares, Jose se descaró por completo y creó la Fundación “Uno entre cien mil”.

Ahora, meses más tarde, la locura se me ha hecho contagiosa y estamos sacando a parir un montón de ideas “bonitísimas” (como él dice) y buen rolleras. Entre ellas, el primer libro cocreado de puño y letra por much@s.

Quizás tú entre ellas…

 

LA IDEA ES:

Vamos a divertirnos creando historias. Y poniendo un buen grano de arroz, de esos gigantes, para que TODO lo que recaudemos nos de algo más de luz en la investigación de la leucemia y el cáncer infantil.

Se / nos lo debemos.

 

Si quieres saber más de la fundación, puedes entrar en su web o enviarles un e-mail. Y, si curioseas un poco, verás cómo te enganchas a buscar tu dorsal solidaria, a disfrutar yendo al cole tanto si eres el peque como si no, superar tus propios límites, o hacer un regalo muy peroquemuy especial…