¿Qué sería del mundo sin valientes?

Sin personas dispuestas a todo, a todos e ir a por todas.

Porque la ilusión nos alcanza muchas veces, pero sólo en algunas estamos lo suficientemente seguros como para agarrarla fuerte de la cintura y marcarnos un lento con ella…

¿Qué sería del mundo sin curiosidad?

Sin chispa, sin motores de arranque, sin cabezotas dando la lata e insistiendo en que sí se puede cuando a todos les da por frenarles las ganas.

Porque todo aquello que se imagina, de algún modo ya está creado. Y desde cuando creamos hasta el momento en que puede ser mostrado, se da como margen una medida que no tiene nada que ver con el tiempo. Sino con la fuerza bruta de pasión que cada uno dispone por ponerse manos a la obra.

 

Quizás, una de las obras más grandes sea la de meterse de cabeza en la aventura de ser padre o madre. Sonia lo hizo. Y entre sus responsabilidades, una de las más importantes es hacer que su hijo esté dispuesto a ser quien es. Y a que tenga en la cabeza la certeza de que cada uno de nosotros es ENORME en su particular grandeza.

 

Leedla y votad. Y, ya puestos, sed valientes. Aunque sólo sea un rato…

 

¡Mi nombre es Sonia López y me encantaría poder pasar a formar parte de tu equipo! Soy maratoniana y mi dorsal de #unoentrecienmil siempre me acompaña.

Hace 10 años descubrí cual era el mejor oficio del mundo, aquel que me hace inmensamente feliz. El que me colmo de felicidad y en ocasiones me desespera. Aquel que me hace desaprender a diario y me ayuda a mejorar. Aquel que con un simple “te quiero mamá” hace que pueda tocar los dedos con las puntas de las manos. Aquel en el que invierto todas mis energías a enseñar a mis pequeños a tentar al futuro, a querer que se pueda, a no tener miedo a fallar.

Un fuerte abrazo

 

 

HIJO, CORRAMOS EL RIESGO

 

– Mamá, no se si debería hacerlo.

– Si no lo pruebas jamás sabrás si hubiese merecido la pena arriesgarse.

– ¿Tú que harías mamá?

– Sin duda, intentarlo.

– ¿Y si no me sale bien?

– Todas las decisiones que tomes conllevarán un riesgo. Para ser feliz deberás aprender a lidiar y superar todos tus miedos.

– ¿Y cómo sabré si debo o no lanzarme?

– Sólo debes asegurarte que, lo que decidas hacer, te hará feliz. Cuando sientas que eres capaz de aventurarte, de acercarte al acantilado sin miedo a caer, que lo imposible se pueda lograr, estarás preparado para empezar a trabajar por aquello que realmente desees.

Tendemos a intentar controlarlo todo, el ritmo desaforado en el que vivimos da poca opción a crear, probar, experimentar o retroceder. Todo está reglado, programado y, en muchas ocasiones, concedemos poca disyuntiva a la espontaneidad. No hay tiempo para salir del camino marcado, para dar opciones de elegir. Educamos a nuestros hijos a ser comedidos, a hacer lo correcto, a seguir las normas sin titubear, a saludar y dar las gracias. Convertimos la incertidumbre y lo desconocido en un engorroso compañero de viaje, lo que no controlamos nos abruma.

Añoro de mi infancia es el cosquilleo que me producía el no saber que pasaría. La sorpresa, lo extraño, lo inesperado, se convertía en un momento fascinante. Por esta razón, intento recuperar esa magia que tanto me hacía feliz y educar a mis hijos en la valentía, animándoles romper con los formulismos, a morder la vida sin necesitar siempre una red. Ojalá nunca permitan que nadie les diga en lo que deben soñar, que corran el riesgo a diario de ensayar distintos caminos, que sean capaces de decir lo que sienten para no perder lo que deseen. Que recuerden siempre que podrán arrebatarles todo menos la capacidad de elegir, su actitud personal ante las circunstancias, la fe en su propio futuro, la confianza ciega en su trabajo. Hijos tentad al futuro, querer que se pueda, sed humildes, no tengáis miedo a fallar. Sed osados, trabajad por de todo aquello que os haga dichosos porque el hacer es la mejor manera de decir. Morded la vida con uñas y dientes, reinventaros las veces que sea necesario, comprometeros con vuestros deseos, no dejéis pasar nunca ningún tren.

 

Porque el mundo lo cambian únicamente los que están dispuestos a ir paso tras paso sin mirar atrás, sin condicionarse por lo que dirán, que trabajan con entusiasmo desmedido, los que no fabrican excusas y sueltan todo aquello que se convierte en un lastre. Convertiros en estudiantes de por vida, hambrientos por aprender, por disfrutar de cada nuevo rincón descubierto, por hacer que las cosas sucedan.

No cultivéis la queja, elaborad soluciones, razones para querer seguir. Vivid sin pedir permiso, con agallas, devorando cada amanecer. Volad sin límites, sin prejuicios ni reproches, aceptando la imperfección, aprendiendo del error..

Recordad siempre que vuestro momento es el ahora, que si nunca os arriesgáis  a cruzar el río nunca sabréis que esconderá la otra orilla. Si vais a caer, que sea en la tentación por vivir.

_MG_6034_2

 

 

 

 

 

 

 

[Imagen portada: http://2.bp.blogspot.com/-R2dYqLtvJ6U/Urn_xWqXPPI/AAAAAAAAEJ8/Km0gPJntxtM/s1600/tumblr_mnoberHOek1stfyo8o1_1280.jpg]

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s