A todos se nos ha roto. Todos hemos sentido las punzadas, las hirientes y las dolientes. Las que queman y aniquilan y las que destrozan pedazos de historias. Los retales se cuelan en las heridas hasta infectar de tristeza todo lo que se roza… Nadie muere de amor, lo sabemos. Pero qué cerca solemos estar…

Gracias, Cristina, por poner en relieve lo que otros sólo consiguen llorar.

 

Aquí va un trocito de mi pasado que me gustaría compartir con todos vosotros. Es triste, lo sé, pero dicen que cuando mejor escribe uno es desde la tristeza.
Afortunadamente el dolor ya quedó atrás, pero me gusta recordar que, incluso en los peores momentos, la escritura me ha ayudado a superar muchos obstáculos.
Suerte a todos y ánimos para escribir y compartir así un pedacito de vuestra esencia.
ESTA FOTO

No puedo levantarme todavía. Desde que me he sentado en esta cama que un día fue tuya y mía, que soportó nuestros cuerpos enlazados todas las noches del año y también parte de las tardes de verano, cuando nuestras siestas acababan siempre con las bocas buscándose.

Hace una hora que la miro.

Esta foto que me quema en las manos, que me devuelve al crujido de hojas secas en aquel parque donde nos prometimos alegrías futuras y risas compartidas… donde nos gastábamos a besos.

Esta foto que me hiere por dentro y me hace regresar a primaveras, más de una y menos de tres, a mi estado de ánimo exaltado cada vez que volvía a casa y ansiaba tus abrazos, tu boca en la mía… mi entrega era sin condición a todas tus caricias.

He vuelto a la historia de nuestra vida, a nuestra aventura contínua y nuestro compromiso perenne. Ahora me río… Perenne y perpetuo decíamos… Estoy segura de que aún recuerdas los momentos en los que nos juramos amor eterno.

Esta foto que ahora me acribilla sin compasión… tan rústica como nuestros corazones, tan liviana como nuestro amor. La miro y nace en mí una añoranza punzante que me apena y me alegra a la vez.

Esta foto convertida en espectro que perturba mi mente, ahora hace renacer recuerdos que había enterrado bajo un lodo hecho a base de lágrimas y maldiciones.

La miro ahora después de tanto tiempo y provoca en mi interior una explosión fulminante que me retuerce las entrañas.

Me invade una mezcla de tristeza, de pasados mejores, de sensibilidad olvidada y sentimientos primigenios. Eso que viví tras tu marcha y que había borrado ya de mi mente. Ahora que mis días ya no eran en blanco y negro, ahora que una luz potente y constante había conseguido eclipsar mis horas más tristes y había dado brillo a mis ojos tanto tiempo secos… Ahora aparece esta fotografía.

Nuestra foto. Nuestro pasado. Nuestro futuro que nunca llegó a ser. Nuestra vida en común desterrada al olvido.

¿Quién sabe? Quizá firme una tregua con ella y la libere prendiéndole fuego, o quizá me queme yo echándote de menos.

 

IMG_6729

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s