AMOR DE MADRE – Javier Cortés – 08/06/2016

AMOR DE MADRE – Javier Cortés – 08/06/2016

Todos tenemos un extra de suerte.

 

 

Y ese extra viene de la mano de nuestras madres. Pocas conozco que no nos hagan sentir niños cada vez que las abrazamos. El olor dulzón que desprende su ropa nunca nos cansa.

La mía tenía las manos un poco desgastadas por la lejía. Trabajó mucho para que yo no lo hiciera hasta la edad a la que me tendría que corresponder. Preparaba los bocadillos de nocilla más jugosos que he probado nunca. Me taladró los oídos para enseñarme a multiplicar. Leímos mucho cuando caía la noche y en esos ratos para nosotras me encontré sin esperarlo con mi romance a las letras. Bailaba y cantaba por toda la casa, a todas horas, hasta cuando no hubo momentos para celebrar nada (que fueron demasiados). Tenía la voluntad de cambiar el agua en vino, y juro que algún día consiguió para la nevera algún milagro… Se levantaba (aún lo hace) para darle un brillo extra a la casa antes de salir por la puerta a cantar y bailar también con aquellos que no la conocían. Sus caderas y su frente despejada eran el símbolo de la grandeza. Llegaba cansada, pero su falta de lucha apenas pudimos notarla nunca.

Ellas son otro costal, otra harina, otra raza. Nos damos cuenta quizás muy tarde que todas son madres coraje. Y que ese coraje es lo que nos dejan de herencia para que, el día que falten, nadie nos coma ni el terreno ni las  ganas.

Para cada uno su madre es un eslabón que no se fabrica en serie. Para Javi, es señal de amor. Sin condiciones… como tendría que ser siempre.

Ama si quieres también la lectura de su carta. Y, cuando lo hagas, vota.

 

 

Soy una persona comprometida con todo tipo de causa que sirva para el bienestar de las personas más necesitadas. Como diría alguno: el PAYASO LOCO QUE NO DEJA DE SONREÍR A PESAR DE SUFRIR MUCHAS CALAMIDADES ,Y SU CORAZÓN TAMBIÉN SUFRE. Pero hay que estar ahí para transmitir una sonrisa, sentirse querido y seguro ya. Que un cuidador son dos vidas y hay que estar en forma para poder soportar tanto tipo de enfermedades, para asimilarlas y que nuestro familiar tenga un bienestar y amor incalculable de valorar. Mi madre me dio todo, me transmitió muchos valores y eso me a hecho ser como soy: transmisor de alegrías, con mis defectos y virtudes. Y cada día que vuelvo a casa me gusta saber o sentir que a algún personajillo le he hecho feliz.
Con cariño.

 

 

AMOR DE MADRE

Pasan los días y cada vez estoy más agradecido a esta vida por todo lo que recibo de ti mama, con tu mirada, carcajada, el calor de tus manos, las inquietudes que te preocupan y que compartes con tu lenguaje peculiar y que los dos nos entendemos verdad?.

Sabes quién te quiere, el que te da seguridad y lo expresas como sabes, con un gesto, un guiño, una mirada al viento, eres genial.

Cuando preguntas por mí, sabiendo que estoy detrás de ti y que deseas saber si sigo ahí para sentirte más segura ya que bien sabes que no me  he ido por qué te faltan los besos de cariño que te doy cuando llega la hora de partir.

Tu alegría de recuperar más el andar diciendo “vamos”, las ganas que pones en la rehabilitación haciendo bicicleta, paseando con ayuda…bajo la supervisión de la fisioterapeuta y mía, vamos andando y nos cuentas tus leyendas sonriendo y nos contagias la alegría y cuando te paras y dices “basta”, y con que ganas te colocas en la silla de ruedas.

Carrasqueña, ayer fui tarde a verte pero cuando me viste que alegre te pusiste y vi en tu rostro muchas lágrimas en los ojos y supuse que me habías echado de menos pensando que no iba a verte por eso al sentirme te tranquilizaste y se desdibujo de tu cara la tristeza para convertirse en alegría.

Cuando me dicen “ que guapa la tienes a la macuécla y contesto es lo mínimo que puedo hacer por ella y te digo verdad mama? y contestas “claro”.

Tu ilusión de vivir, de disfrutar con todos nosotros, me cargas las pilas y cuando voy a colaborar con personas que tienen tu misma enfermedad trato de transmitirles el AMOR Y CARIÑO QUE TU ME DAS para que sean FELICES Y PUEDAN GOZAR CON SUS FAMILIAS.

Eres mi gran profesora, el talismán que siempre ha puesto las manos para evitar la caída que se puede producir en cualquier momento.

Gracias mama, te quiero y cuido como me enseñaste, me quieres y cuidas con el AMOR Y BESOS QUE TE CARACTERIZAN DENTRO DE TUS POSIBILIDADES.

Burgos a, 20 de DICIEMBRE de 2015.

 

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¿CÓMO DESCUBRIR EL SENTIDO DE LA VIDA? – Iolanda López Iglesias – 07/06/2016

¿CÓMO DESCUBRIR EL SENTIDO DE LA VIDA? – Iolanda López Iglesias – 07/06/2016

¿Es el sentido de la vida el verdadero sentido común?

 

Vaya preguntita de buena mañana, lo sé. Pero bah, anímate a reflexionarla. Todos en algún momento hemos hecho tabla rasa para poder analizar lo que estamos haciendo. Ya no sólo en nuestras familias o trabajos, sino con la vida en sí. La del minutero. La que descascarilla poco a poco el oxígeno que consumimos y que ya no vuelve. O al menos, todos deberíamos hacerlo…

Reflexionar en dónde estamos es un paso bastante amable para definir hacia dónde nos lleva el viento que nos sopla. También para elegir si queremos que sea ese viento y no otro el que nos hinche las velas y las ganas.

Las energías de algo nuevo están ahí, coleando a tu lado. Pero vibran tan deprisa que o las pillas al vuelo o se te escapan. Por eso es importante lo sutil. Lo que no se mide ni importa no hacerlo. Lo que es… pues porque es. Lo que te invita a vivir la noche de juerga más larga y sin resaca.

No te creas, que a mi me costó entender el galimatías de coger lo que no tiene materia y llevarlo a tu terreno. Hay que tomarse su tiempo… Pero llega un momento en que todo sucede a la vez. Y ese momento te cambia la vida (qué frase más de Hollywood me ha quedado), porque es el único que asegura que, por fin, has sentido lo que necesitabas sentir… Entonces es cuando volamos.

El sentido de la vida, quizás muy a grandes rasgos es eso. Y las pinceladas para encontrarlo las tienes aquí mismo, en las palabras de Iolanda.

Vota, siente, elige y decide. =)

 

 

¡Gracias por esta gran iniciativa! No sé si me elegirán el texto, pero es lo que menos importa… ¡porque habré colaborado en dar opción a que otro mundo es posible! ¡Y porque lo siento en mi mente y mi alma!

¡Por un futuro mejor para los más peques!

Psicopedagoga, maestra, logopeda y coach

 

 

¿CÓMO descubrir el SENTIDO de la vida?

 

Esta semana reflexionaba sobre el sentido de la vida. Hay personas que pasan toda la vida buscándolo, otras no se lo plantean jamás. Para mí el sentido de la vida es conectar correctamente con nuestros talentos e inclinaciones personales. La mayoría de adultos no lo hacemos, no somos capaces de conectar con nuestro “elemento”. ¿Y cuál es mi “elemento”? Cuando nos apasiona lo que hacemos y tenemos la preparación adecuada para hacerlo estamos en nuestro elemento, encontramos nuestro talento. Quizás ahora mismo estarás pensando que tú no tienes ningún talento, pero no es verdad. Todo el mundo tiene uno pero hay que descubrirlo. Tener talento no es ser el mejor haciendo una cosa es hacer el máximo para conseguir la felicidad. El elemento se convierte en algo importante en tu vida. La vida es una cosa orgánica y creativa, puedes crear tu propia vida diariamente pero hay que creerlo realmente. Ah y ahora pensarás que ya eres mayor para hacerlo, pero te equivocas, ¡no hay una edad para hacerlo, nunca es tarde!

El otro día escuchaba una historia de una persona que llevaba 40 años queriéndose ir a vivir a la montaña, aún no lo había hecho, ¿Por qué? Porqué no se había atrevido. ¿Cuántas cosas queremos hacer, sabemos hacer o nos apasionan  y no hacemos? ¿Es esto vivir a medias, es vivir con sentido?

Toca rebuscar, parar y pensar si realmente nuestras vidas tienen sentido…y si no es así, quizás es que no estamos viviendo. Sólo pensarlo me aterra ¿estoy desarrollando mi elemento?

Dicen los expertos que las segundas oportunidades no son buenas y ahora más que nunca creo en ellas, con fuerza y entusiasmo ¿Y si hacemos que esa segunda oportunidad ofrezca sentido a eso que dicen habitar en nuestro planeta? Yo por lo menos lo voy a intentar.

El crecimiento es un proceso de prueba y error: es una experimentación. Los experimentos fallidos forman parte del proceso en igual medida que el experimento que funciona bien. No hay nada en la vida que no contenga sus lecciones. Si estás vivo, siempre tendrás algo para aprender….Pues sigamos…

¿Qué sentido tiene lo que hacemos? ¿Cómo debemos obrar para descubrir el sentido profundo de nuestra vida? ¿qué actitudes tomar para acercarnos a ella? Pienso que 4 sencillos pasos pueden acercarnos a hacerlo

  1. VALORES: Ten claro cuáles son tus valores, aquellos que sustentan tu persona. Los valores no cambian en el tiempo lo que cambia es nuestra percepción sobre ellos.

  1. MOTIVACIÓN: La motivación intríseca, la que nos permite dar un paso más se aleja a ir más allá nos descubre que estamos por encima de las cosas materiales, que las podemos manipular y modificar…pero nosotros no debemos ser un ser perecedero ni cambiante.

  1. NECESIDADES HUMANAS: Nútrete y ten cubiertas las tres necesidades básicas del ser humano: seguridad, dignidad y amor (amor propio y amor por el prójimo).

  1. ANÁLISIS: Ten capacidad de análisis para saber distinguir entre lo importante de lo trivial, de lo permanente sobre lo transitorio

Todo esto nos ayudará a determinar a establecer qué tipo de persona queremos hacer y qué tipo de persona queremos llegar a ser.

 

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¡QUE SE LEA! – Conchi Rodríguez – 06/06/2016

¡QUE SE LEA! – Conchi Rodríguez – 06/06/2016

Fíjate en la fecha de hoy: 06/06/16

Me parece exquisita… Por días como el de hoy, merece la alegría (nunca la pena) poner un pie en la calle y en movimiento tus caderas, dando un paso detrás de otro.

Sin embargo, los lunes van cargados de mucha densidad. Admite que estigmatizar los días tiene una consecuencia terrible: tendemos a desaprovecharlos. Y no creo que en tu saco de minutos por vivir te queden tantos como al principio…

Por esa misma razón, hoy hay que sacar la artillería pesada y sacar a la luz una entrada vital. Esa en la que se hable de lo atemporal y lo que se puede hacer en ese limbo donde no cuentan los segundos. Yo respondo con un sí a la pregunta que Conchi lanza al final de su presentación. El sí más brillante que hayas escuchado nunca.

Porque sólo con esa idea en la cabeza los días que no son tan abiertos al negocio de la alegría pueden ser más llevaderos. Y los que se abonan al buen rollo, convertirse en incondicionales.

Votad la alegría de Conchi. Yo ya lo hice. 😉

 

 

Me llamo Conchi Rodríguez Carrillo. Hace poquito tiempo, cuando volví a nacer gracias a los libros, las palabras llegaban a mí con un poder mágico. Y así es, ¡lo tienen!,  tanto para quien las escribe como para quien las lee. !Mis padres me hablan del arma de doble filo desde pequeña!

La música forma una parte esencial en mi vida, es de los placeres infinitos que transforman mis instantes en el día a día; y las palabras comenzaron siendo mi medicina. Ahora soy adicta a toda esa magia que condensa tanto amor, tanto significado, que el único sentido que encuentro es que leer es de las cosas más importantes de mi vida.
Hay personas que no leen y no por no saber, sino por estar atrapados en las redes de la ignorancia, esa enfermedad sí tiene cura y está al alcance de casi todos.
Sin más, porque me enrollo como una persiana, listo para leerse, un mini texto dedicado al proyecto Unoentrecienmil, cuyos fondos van destinados a un proyecto anual de investigación para la cura de la leucemia infantil. Sí podemos ayudar, mucho. Y más que poder, debemos contagiar felicidad: a través de imágenes, de palabras, de ejemplos que enseñen, gracias a la energía que se trasmite cuando hay una sincera buena onda.
¿Y SI PONEMOS DE MODA ILIMITADA LA FELICIDAD?

¡QUÉ SE LEA!

 

Tú lees, él/ella lee, nosotros/as leemos, vosotros/as leéis, ellos/as leen.

Yo paso la vista por los signos de una palabra o texto escrito para interpretarlos mentalmente o traducirlos en sonidos.

AMO LEER.

Quiero que lo leas;

Hablarle a tus sentidos y que permanezcan despiertos.

Quiero que me leas;

Si las palabras tienen poder y salen del mismo corazón, estoy segura que van directas al tuyo.

Quiero que te lean;

Porque como dijo aquel genio, esta vida es un sueño, y los sueños, sueños son.

Quiero que les leas;

Porque son CORAJE, ponen siempre el corazón por delante.

Porque son VALENTÍA, un día se apoyaron en hombros de gigantes.

Porque son AMOR. Y en el AMOR todo es posible.

Quiero que nos lean;

Los silencios esconden en su profundidad, palabras en exceso que deben ser leídas con el idioma del corazón, lo esencial sólo puede verse así, es invisible a los ojos.

Quiero que os lean;

Con la pura intención de cambiar un pensamiento, y así, cambiar el rumbo de una vida. De muchas vidas.

Quiero que ellos lean;

No porque sí, más bien para que su luz brille con más fuerza e ilumine el camino a otros.

Quiero leer el más grande idioma de este mundo:

SU SONRISA.

SUS SONRISAS.

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SUPERHÉROES SIN ESPADAS -Reparando Alas Rotas – 01/06/2016

SUPERHÉROES SIN ESPADAS -Reparando Alas Rotas – 01/06/2016

Tú, ¿qué querías ser de mayor?

Yo nunca lo tuve claro. Quería ser tantas cosas que supongo que aquí sigo, reuniendo mi energía para lanzar algo nuevo cada etapa.

Quise ser pinche de cocina, pirata y artista. Pianista en mis ratos libres. Escritora (esto aún no pasó de fiebre). Acróbata y analista. Quise que todos los animales pasaran por mis manos y encontrar con emoción la cura de algo feo.

Hay algo que se aprende, se desaprende y, con suerte, se reaprende. Y me estoy refiriendo a tantear en la cuerda floja sabiendo que, de algún modo, siempre hay una red. Una red que no se teje ahí debajo, que en ocasiones nos aborda o nos desborda, pero que siempre nos acoge. La red que llevamos de serie cuando salimos del útero de nuestras madres y nos creemos capaces de todo y con derecho a cualquier cosa. Que al nacer gritamos para que se nos escuche, pedimos lo que necesitamos y nos cargan de amor hasta las tripas… Ay, qué memoria más volátil tenemos de aquello.

Por eso la importancia de las cosas bonitas. Por eso la necesidad de volver a ser un héroe. Tener superpoderes no tiene nada que ver con la fama: es una forma de estar en el mundo. Queriéndote mucho y, desde luego, queriendo a los demás. Aunque lo más curioso de todo es entender que el paso más difícil es el de tener el coraje de mirarse más allá del ombligo… Cuando uno se desatora ya desprende ese “algo bonito”, que automáticamente sella sólo lo de querer lo mejor para los demás.

Por cierto: que lo mejor para ambos no siempre es fácil. A veces supone alejamiento, cura, tiritas para las heridas y el deseo de que la otra persona cree su universo lejos del nuestro. Hay que saber escuchar los corazones de los demás, porque muchos sacan tajada de lo que no es, hubo ni habrá y tienden a ver maldad donde sencillamente no existe.

Tenedlo en cuenta a la hora de amar fuerte, bonito y bien.

 

Hoy tenemos un regalito. Viene de la mano de dos mujeres menudas y gigantes a la vez, que arrojan al mundo una capacidad innata para limpiar lo sucio e ir reparando cualquier cosa que te encuentren rota. Nekane, una de las alas de este proyecto, llegó a mi sonriendo… y aquí se ha quedado. Gracias a ella hoy tenemos una entrada al blog rellena de superpoderes, hechizos y magia. Un cuento con colorín colorado que nos han regalado para que forme parte del libro más molón de 2016: “Quiero que lo leas”.

 

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SUPERHÉROES SIN ESPADAS

Érase una vez, una historia muy real… De esas tan increíbles que uno al escucharlas vuelve a creer en la magia. Ésta es una de esas historias en las que todo es posible.

¿Nos acompañas?

 

Cuenta la leyenda que, en un lugar muy cercano, existen unos seres muy especiales que habitan en un reino donde aprenden superpoderes para luchar contra el malvado Leu, temido por héroes y villanos.

Me contaron que estos superhéroes no necesitan capa ni espada… pero libran la batalla más grande de sus vidas con un sonrisa muy afilada. Se dice que su color favorito es el naranja y que la palabra mágica que utilizan no es Abracadabra: ellos pronuncian la palabra Valentía y hacen magia, porque conocen que no hay mayor truco que creer en ella para hacerla realidad.

También me contaron que tienen superpoderes especiales. Ellos no vuelan ni matan dragones: hacen desaparecer el prefijo de lo IMposible y son capaces de sonreír en momentos difíciles.

Además, cuentan que tienen diferentes amuletos: una toalla mágica, para secarse el sudor de su gran esfuerzo y recordar que jamás hay que tirarla. Una caja con soldaditos de plomo; uno por cada persona que tienen a su lado para ayudarles en la batalla. Y un pañuelo de capitán para dejar claro a los piratas que aquí hemos venido a vivir.

Por eso, en su batalla siempre hay un lema: ‘Por mi y por todos mis compañeros… Y por mi primero‘. Y por decreto tienen reservado un derecho fundamental en momentos puntuales: el derecho al pataleo. En ese reino dicen que ese sonido sirve para ahuyentar todo lo malo en momentos límite.

Lo que diferencia a estos superhéroes del resto es que son reales, tienen problemas y a veces tienen miedo. Por eso, me contaron que debajo de la cama guardan una cajita de miedos: ahí van guardado uno a uno todos los momentos en los que le temblaron las piernas pero siguieron hacia adelante. Porque estos superhéroes saben que la valentía consiste en eso: en sentir miedo y a pesar de él avanzar hacia delante.

A diferencia de la mayoría, ellos saben disfrutar de las pequeñas cosas de la vida y vivir cada segundo al máximo porque saben que los finales felices no siempre están en este cuento. Por ello, estos superhéroes no tratan de salvar solo a la princesa del cuento: ellos son capaces de salvarse a sí mismos y así salvar al resto.

Los superhéroes se reconocen entre ellos. Los encontrarás donde jamás se bajan los brazos y siempre hay motivos para luchar y crecer… Allí donde huela a esperanza y la valentía brille con fuerza en todo momento.

… y colorín colorado, este cuento y sus superhéroes en nuestros corazones se han quedado.

 

 

 

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LUCHANDO – Daniel Méndez Ruano – 31/05/2016

LUCHANDO – Daniel Méndez Ruano – 31/05/2016

 

Un día llega.

Lo hace sutil, sin barreras… sin apenas percibirlo. Aunque después caiga a plomo sobre tus raíces.

Siempre he creído que lo que azota los cimientos lo hace con toda su buena intención. Para que recuperes lo que poco a poco te has ido dejando en el camino hacia lo que eres ahora. Porque nos convertimos en algo que no está hecho tan a medida como lo que el destino nos tenía preparados. Por eso la vida nos pone pruebas: a nosotros y a quienes comparten el aire que respiramos.

Enfermedad tiene diez letras. Pero muchas palabras que le atamos a conciencia… ninguna agradable, por cierto. Ante ella, no sabemos muy bien cuál será el resultado. El peor de los casos siempre cuelga del horizonte, pero no es cuestión de quedarnos colgados con él. Nos merecemos algo nuevo. Tanto si nos pone de combate en la primera línea de choque como si nos reubica la escala de valores, los días de enfermedad tienen que ser para estar. Estar aquí,… y de una vez por todas. Que cada bocanada que llega a los alveolos no sea sólo aire que respiras. Que sea más. O que sea TODO. Que te amase los malos pensamientos y tires por la borda los “debería” que has mascado tantos años.

También suceden milagros. Y no me refiero sólo a la cura. A veces hay milagros de conciencia. Uno sabe que el resultado será igual, pero no se escama la piel ni se apolilla para compadecerse, quieto y dependiente.

Uno de esos milagros es quien hoy a escrito esta entrada. Se llama Daniel. Ha luchado. Ha vencido. Y hoy escribe para todos aquellos que también quieren hacerlo. Lo de luchar y vencer.

Vivamos a por todas. Y votemos de igual modo. Gracias Daniel, que a mí y también sin esperarlo me has tocado hondo… al fondo, directo a las entrañas.

 

 

Aquí tienes mi aportación, mi historia. Una historia tan real como sincera, cargada de muchísima fuerza y ánimo de tirar para adelante. Resumida, sin profundizar ni resaltar lo menos bueno que, con 29 años, un cáncer te puede aportar. Donde mi circunstancia es la de muchas personas. Que no seré el primero y me alegraría no ser el ultimo que la supere: juntos lo haremos, juntos los hacemos . Por eso te escribo, porque estoy convencido de que en muchísimas ocasiones nuestros objetivos no se cumplen por falta de actitud positiva y falta de motivación. Por eso no nos podemos rendir ante cualquier circunstancia. Cuando estaba con la enfermedad, mucha gente me insistía en mi fuerza y en mi estado de ánimo. Yo no le daba importancia, creía que todo el mundo en mi misma situación actuaría igual. Pero no es así: por eso comparto mi historia. Por la necesidad de luchar con entusiasmo para alcanzar nuestros objetivos.

 

 

LUCHANDO. RIGUROSAMENTE PERFECTO.

 

Enero 2010. ¿Qué te pasa Dani? No sé, algo no pinta bien. Intenta descansar, aún queda guardia.

Duermo pensando en mi familia, mi chica, los planes para el día de Reyes, el partido de mi equipo, mi moto. Ven por aquí Dani. ¿Y el resultado cuál ha sido? Es un tumor en el colon. ¿Qué hay que hacer? ¿Cómo se cura? Dime, ¿cómo será el tratamiento? Cirugía y quimioterapia, cortaremos la parte dañada y uniremos. 8 sesiones de quimioterapia. ¿Cuándo empezamos? En verano quiero volver a trabajar en la piscina y a mis guardias, me apetece montar en moto. ¿Dolerá? No, será molesto y duro. ¿Perderé el pelo? Es posible, pero volverá a su estado normal. ¿Podré hacer deporte? ¿Ir a la piscina? Sí, pero tendrás limitaciones. De acuerdo. Se lo explicamos a tus padres. Sí, pero yo estoy delante. ¿Te podré preguntar lo que quiera y cuando quiera? Sí, no lo dudes. ¿Pues, a qué esperamos? Empecemos cuanto antes.

2011. Hemos visto unas manchas en el hígado. Si pude con el colon, podré con el hígado. ¿Cómo actuaremos ahora? Operamos y quimioterapia, esta será distinta. Hoy no puedo quedar, tengo ciclo, tú pones la hora para vernos mañana y merendamos juntos. Dani, ¿te cansas? No, sólo tengo mucha hambre y picor en la cara. En 21 días nos vemos.

2012. Hemos empezado perdiendo el partido 3-0, la diferencia es grande, pero daremos la vuelta al resultado, ganaremos. Este hospital es distinto. A la tercera va la vencida. ¿Qué tal estas? Recuerdo muchas cosas, han pasado muchas cosas. No Dani, eso no es cierto, has estado mucho tiempo sedado, y tu realidad no es la realidad. Volvemos a casa, recta final, sólo 6 meses, sólo 8 ciclos de quimioterapia, sólo quedan muchas pastillas.

Pasa el tiempo, trabaja, monta en moto, está casado, ríe y tiene una niña pequeña. Cuando le ven le preguntan: ¿Qué tal de lo tuyo? ¿Lo mío? Lo mío se llama libre de enfermedad y rigurosamente perfecto. Fuiste muy valiente, ¿cómo lo hiciste? Viviendo, mirando hacia delante, de la mano de mi familia, mi chica, mis amigos y mi música, teniendo la seguridad de vencer, creyendo en mí, persistiendo en el esfuerzo con actitud positiva y buen humor, para relativizar y tomar distancia ante las adversidades, disfrutando de todo lo que me rodea, contando mi historia. Con entusiasmo. Sin vergüenza. Sin miedo. Luchando, luchando, luchando.

Finales 2015. De todo aquello, quedan las revisiones semestrales, las anécdotas, una gran cicatriz en el pecho, una calva, pero sobre todo, y lo que nunca acabará, siguen las ganas de disfrutar, de reír, de cantar bajo la lluvia y saltar en los charcos, ver crecer a su hija de la mano de su chica. Aunque no pudo controlar las circunstancias, siempre fue responsable de su actitud, porque sólo los que tienen una potente actitud positiva ante la vida, consiguen superar momentos muy complejos y alcanzar metas muy especiales. Sin actitud positiva, no hay futuro.

 

JOTA2006

HIJO, CORRAMOS EL RIESGO – Sonia López – 30/05/2016

HIJO, CORRAMOS EL RIESGO – Sonia López – 30/05/2016

¿Qué sería del mundo sin valientes?

Sin personas dispuestas a todo, a todos e ir a por todas.

Porque la ilusión nos alcanza muchas veces, pero sólo en algunas estamos lo suficientemente seguros como para agarrarla fuerte de la cintura y marcarnos un lento con ella…

¿Qué sería del mundo sin curiosidad?

Sin chispa, sin motores de arranque, sin cabezotas dando la lata e insistiendo en que sí se puede cuando a todos les da por frenarles las ganas.

Porque todo aquello que se imagina, de algún modo ya está creado. Y desde cuando creamos hasta el momento en que puede ser mostrado, se da como margen una medida que no tiene nada que ver con el tiempo. Sino con la fuerza bruta de pasión que cada uno dispone por ponerse manos a la obra.

 

Quizás, una de las obras más grandes sea la de meterse de cabeza en la aventura de ser padre o madre. Sonia lo hizo. Y entre sus responsabilidades, una de las más importantes es hacer que su hijo esté dispuesto a ser quien es. Y a que tenga en la cabeza la certeza de que cada uno de nosotros es ENORME en su particular grandeza.

 

Leedla y votad. Y, ya puestos, sed valientes. Aunque sólo sea un rato…

 

¡Mi nombre es Sonia López y me encantaría poder pasar a formar parte de tu equipo! Soy maratoniana y mi dorsal de #unoentrecienmil siempre me acompaña.

Hace 10 años descubrí cual era el mejor oficio del mundo, aquel que me hace inmensamente feliz. El que me colmo de felicidad y en ocasiones me desespera. Aquel que me hace desaprender a diario y me ayuda a mejorar. Aquel que con un simple “te quiero mamá” hace que pueda tocar los dedos con las puntas de las manos. Aquel en el que invierto todas mis energías a enseñar a mis pequeños a tentar al futuro, a querer que se pueda, a no tener miedo a fallar.

Un fuerte abrazo

 

 

HIJO, CORRAMOS EL RIESGO

 

– Mamá, no se si debería hacerlo.

– Si no lo pruebas jamás sabrás si hubiese merecido la pena arriesgarse.

– ¿Tú que harías mamá?

– Sin duda, intentarlo.

– ¿Y si no me sale bien?

– Todas las decisiones que tomes conllevarán un riesgo. Para ser feliz deberás aprender a lidiar y superar todos tus miedos.

– ¿Y cómo sabré si debo o no lanzarme?

– Sólo debes asegurarte que, lo que decidas hacer, te hará feliz. Cuando sientas que eres capaz de aventurarte, de acercarte al acantilado sin miedo a caer, que lo imposible se pueda lograr, estarás preparado para empezar a trabajar por aquello que realmente desees.

Tendemos a intentar controlarlo todo, el ritmo desaforado en el que vivimos da poca opción a crear, probar, experimentar o retroceder. Todo está reglado, programado y, en muchas ocasiones, concedemos poca disyuntiva a la espontaneidad. No hay tiempo para salir del camino marcado, para dar opciones de elegir. Educamos a nuestros hijos a ser comedidos, a hacer lo correcto, a seguir las normas sin titubear, a saludar y dar las gracias. Convertimos la incertidumbre y lo desconocido en un engorroso compañero de viaje, lo que no controlamos nos abruma.

Añoro de mi infancia es el cosquilleo que me producía el no saber que pasaría. La sorpresa, lo extraño, lo inesperado, se convertía en un momento fascinante. Por esta razón, intento recuperar esa magia que tanto me hacía feliz y educar a mis hijos en la valentía, animándoles romper con los formulismos, a morder la vida sin necesitar siempre una red. Ojalá nunca permitan que nadie les diga en lo que deben soñar, que corran el riesgo a diario de ensayar distintos caminos, que sean capaces de decir lo que sienten para no perder lo que deseen. Que recuerden siempre que podrán arrebatarles todo menos la capacidad de elegir, su actitud personal ante las circunstancias, la fe en su propio futuro, la confianza ciega en su trabajo. Hijos tentad al futuro, querer que se pueda, sed humildes, no tengáis miedo a fallar. Sed osados, trabajad por de todo aquello que os haga dichosos porque el hacer es la mejor manera de decir. Morded la vida con uñas y dientes, reinventaros las veces que sea necesario, comprometeros con vuestros deseos, no dejéis pasar nunca ningún tren.

 

Porque el mundo lo cambian únicamente los que están dispuestos a ir paso tras paso sin mirar atrás, sin condicionarse por lo que dirán, que trabajan con entusiasmo desmedido, los que no fabrican excusas y sueltan todo aquello que se convierte en un lastre. Convertiros en estudiantes de por vida, hambrientos por aprender, por disfrutar de cada nuevo rincón descubierto, por hacer que las cosas sucedan.

No cultivéis la queja, elaborad soluciones, razones para querer seguir. Vivid sin pedir permiso, con agallas, devorando cada amanecer. Volad sin límites, sin prejuicios ni reproches, aceptando la imperfección, aprendiendo del error..

Recordad siempre que vuestro momento es el ahora, que si nunca os arriesgáis  a cruzar el río nunca sabréis que esconderá la otra orilla. Si vais a caer, que sea en la tentación por vivir.

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[Imagen portada: http://2.bp.blogspot.com/-R2dYqLtvJ6U/Urn_xWqXPPI/AAAAAAAAEJ8/Km0gPJntxtM/s1600/tumblr_mnoberHOek1stfyo8o1_1280.jpg]

VUELAN – Carlos del B. Iglesias – 27/05/2016

VUELAN – Carlos del B. Iglesias – 27/05/2016

La realidad que tenemos ahí afuera… deja mucho que desear.

Es doloroso que mentes ansiosas por una pureza distinta a la que ya existe busquen justificar lo que se entierra un día tras otro. La sangre de muchas historias anónimas sacuden ríos de tinta de reporteros, escritores o personas como tú y yo que sabemos que la violencia siempre mata. 

Estoy con la mente cansada del ciclo que no deja de repetirse: no hay vidas que valgan más que otras, por mucha dialéctica que se use para convencernos de lo contrario.

Lo que sucede en esa parte del mundo hace tiempo que dejó de ser una cuestión de fronteras. Es un ojo de huracán que no cesa. Y lo único cierto es que allí hoy, mañana, cada día, hay personas que mueren asesinadas. Lo cierto es que allí hoy, mañana, cada día, hay personas (israelíes y palestinos) que por todos sus medios buscan la paz. Lo cierto es que allí y aquí, ayer hoy y mañana la falta de compasión nos está arrancando la ternura… y la humanidad. 

Nada puede justificar una masacre: ni un legado histórico, ni la falta de recursos, ni un sistema salvajemente financiero. Nada. Porque si tenemos la suerte de contar con ideas, labios y manos, todo lo que sea propulsar el miedo está fuera de lugar.

Hoy, entrada dura en el blog. Carlos tira de llagas y heridas que sabemos que existen en un poema de amor. Pero de amor a nosotros mismos. Incluso a aquellos a los no llegarás a conocer nunca. Que no sepas de ellos, que no los veas, no significa que no existan, que no sangren y que no duelan como los demás…

¡Vota y decide!

 

Creo que mi escrito tiene que ser elegido porque es un poema, hay pocos poemas y es buena la variedad en todo, enriquece el conjunto.
Es de amor, de esperanza y reivindica la capacidad de los seres humanos para combatir la violencia y la sinrazón con deseo y corazón.
El amor puede todo, con todo.
VUELAN

Vuelan sobre nuestras cabezas esos misiles que silban muerte.

Hayamos en nuestro lecho refugio.

Yacemos juntos, pegados, siendo uno…llorando.

 

No podemos entender que hemos hecho mal,

a que Dios hemos molestado,

a que puerta hemos llamado para que no se nos deje en paz.

 

Porque somos, hemos sido y seremos

jóvenes ansiosos de libertad

que buscan un trabajo,

que tienen hambre,

sueños,

pesadillas que son provocadas por la violencia no contenida del vecino.

 

Por su ira

 

por sus ansias

 

por sus dirigentes envueltos en naftalina que viven de no dejarnos vivir a nosotros.

 

Nadie nos dice que hacer para parar esto.

 

No queremos hincar la rodilla, agachar la cabeza, sentir el ingrato sabor del que concede su libertad.

 

Mucho menos ahora,

amor mío

que dentro de poco seremos tres

y seguimos anhelando que todo cambie,

sane,

que sonriamos sin miedo a que una bala nos destroce la cabeza

por ese deseo

debemos,

tenemos que

llamar a nuestra hija…Paz.

 

Será la hija más preciosa fruto del amor de una israelí

y un palestino.

 

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